
Los centros comerciales de FUNO —recintos que millones de personas visitan cada semana— se han convertido en plataformas activas para acercar el arte a nuevos públicos. Bajo el paraguas de Fundación FUNO, estos espacios dejan de ser únicamente puntos de consumo para transformarse en escenarios de encuentro cultural y comunitario.
En Patio Santa Fe, esa transformación toma forma en Memorias Recicladas, desarrollada con el artista Pablo Taborda, y en Arte en Movimiento, creada junto con Alejandro Dorantes; ambas muestras conviven con el tránsito diario de los visitantes, ofreciendo pausas visuales dentro de la rutina comercial. En Samara Shops, Arte Amistad —con Casa de la Amistad— convierte ese mismo espacio en un punto de venta solidario de obra plástica a favor de niñas y niños con cáncer.
Patio Revolución concentra dos proyectos que ilustran este cambio de uso: Puertas de Esperanza, que junto con Casa Frida y El Cuarto de Máquinas convierte puertas físicas del centro comercial en lienzos sobre resiliencia LGBTIQ+, y Convergencias, la muestra colectiva de nueve artistas presentada con Jaco Gallery que llena de abstracción y color los pasillos del recinto.
En Pabellón Cuauhtémoc se presenta actualmente Sueño 1, desarrollada con Fundación Alas, que antes recorrió Patio Revolución y ahora encuentra un nuevo público sensibilizado sobre la protección de las infancias. En Portal Vallejo, Galería ASAC —con Ayúdame a Sonreír ante el Cáncer— ocupa un espacio del centro comercial para ofrecer talleres y acompañamiento a infancias con cáncer.
La red Worklabs lleva esta lógica un paso más allá: convierte áreas de Patio Universidad, Portal Centro, Patio Mérida y D10 en espacios de estudio gratuitos para estudiantes y visitantes. En D10 conviven, además, la red de estudio y Art Gallery, de Fer Mancilla, que aprovecha el flujo del centro comercial para acercar sus piezas a públicos que normalmente no visitarían una galería.
En Galerías Valle Oriente, «20 Años, una Retrospectiva» transforma temporalmente los pasillos comerciales en un recorrido por la trayectoria de César Peralta, mientras que en Patio Universidad, Corazón Migrante convierte el centro comercial en sede de un diálogo binacional sobre migración e identidad, impulsado por Enrique Chiu y sus aliados.
Al abrir sus propios inmuebles a estas iniciativas, Fundación FUNO amplía el alcance del arte y lo acerca a públicos que, de otra forma, no llegarían a una galería tradicional, consolidando a sus centros comerciales como verdaderos espacios de vida cultural y comunitaria.

